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Fuera de mi

Cuando se duerman y sientan en sueños
que tocan a la puerta
como pidiendo entrar,
no se molesten, que acaso es mi sombra
que vaga algunas noches
buscando qué cosa amar.

Son a veces las seis
y cuando sale el sol
yo me lo encuentro
y lo saludo
por aquí, por allá,
por mañana, por hoy,
por todo espacio,
por todo tiempo.


Quien me halle entonces
me quitará frío
y no vale la pena
malgastar el calor:
soy distraído y malagradecido
y mi frío se pega
y, yo no sé,
mas da dolor.

Cuando yo pase y les toque a la puerta,
se entierran en la arena
como el avestruz.
Dejen que pase mi mala silueta
con su cañón despierto
y su velocidad de luz.

(1969)

Silvio Rodriguez

 

No sabemos a veces amar, no sabemos a veces recibir el amor. Entierras tu alma en soledades buscadas, como el avestruz, por no afrontar todo aquello que llevas dentro, los miedos que te impiden vivir con plenitud, ellos, siempre ellos.  A veces te ocultas por no querer compartirlo por miedo a no ser comprendido, otras lo deseas pero no hay alma con el oído presto a escucharte.

Primero, dicen , has de escuchar, y es egoísta no hacerlo, pero cómo hacerlo si tus gritos no dejan escuchar aquello que ocurre en el mundo. Tampoco nadie quiere escuchar los gritos de nadie, estruendosos y molestos, entorpecedores de las risas.

Dice un amigo mío, que  todo lo que me ocurre, todo lo que me preocupa, tiene su origen en el hecho de no vivir en mi.  Si uno vive en sí, lo exterior te daña sólo aquello que le dejas, ni un ápice más. Lo que no se es que hay en el origen de ese origen.

Pero mis amigos, los que me escucháis, los que siempre hacéis por comprenderme, es cierto, no estoy en mí y desconozco la razón. En algún lugar de mi hay un timón que me ha de llevar allá donde necesite, que aún no lo se. Nunca lo he sabido. No sé mirar más allá del minuto siguiente porque  a veces, el  sobrevivir me parece casi un milagro. Mañana, mañana quizá, ni amanezca.

De nada sirve llorar y lamentarse por el mundo que te rodea, por las circunstancias que no comprendes.  No sirve. Uno debe vivir en sí, aceptando la realidad y desechando la que puedes evitar y te daña,  pero no se como volver a mi, no se como hacerlo.

Os ruego me perdonéis si no cambio, también si he cambiado, por esta auto pérdida de mi que se hace crónica por minutos.

 

 

Nicoletta Tomas

 

 

Aire

No importa que quien te haga prisionera
te dé su forma, corre alborozada
persiguiendo tu forma verdadera.

Jorge Rojas. Fragmento de El Agua

 

No, aire,
no te vendas,
que no te canalicen,
que no te entuben,
que no te encajen
ni te compriman,
que no te hagan tabletas,
que no te metan en una botella,
cuidado!
llámame

Neruda. Oda al Aire

 

 

 

 

Si te asomas a los párpados entreabiertos

del Aire, puedes vislumbrar aún, lo sé,

el sueño de su vuelo,

escuchar la melodía  encadenada,

por  los suspiros que

se unen formando impulsos,

para surcar los azules increíbles

de este dulce otoño,

aún, cuando esté lleno de grises.

 

Mira!  Mira como ríe,

sobre sí, sobre el mundo,

piruetas traviesas.

hacen cosquillas al aire,

vuela sombreros,

despeinando el cabello

de las flores, sembrando

el otoño de suaves  pétalos.

 

 

Risa y gritos de alborozo,

porque la luz

de este verano tardío

le hace cosquillas.

No hay prisa, se  dice,

para el frío,

si no hay abrazo capaz

de darme  calor en el invierno.

Y si lo  hubiera.., ay, si lo hubiera,,

sólo el asomo del frío,

me haría cosquillas de vida

 

El sueño del Aire,

no se vende,

no se embotella,

no quiere,

Pero ay!,¡ es tan frágil el sueño,

tan rudos los despertares,

volátiles los momentos

en los que se deja llevar!

 

 

Quisiera ser respirado,

En un momento,

y al siguiente, huir

para jugar con las alas

de las mariposas.

 

Aire que surca

El Sueño

naufraga por dentro,

apenas, al terminar

su vuelo

 

 

 

 

Fragilidad

Fragilidad, tiene nombre de mujer

William Shakespeare

 

Mi fragilidad, mi facilidad para romperme por dentro asombra a menudo, no,  a menudo no pues no todo el mundo tiene la capacidad de quebrarme. Sólo quién me importa puede hacerlo, los demás, apenas rozan mi coraza, así que sólo asombra a quién empieza a conocerme.

 

Ven cambiar mi sonrisa por una mueca que varía del dolor a la apatía,  y observan como se desmorona mi cuerpo, sin ninguna razón. Y cuando decides, por fin, decir que te dolió tanto, sólo ves una mirada de asombro, incluso a veces un reproche: no es para tanto…, no es tan grande lo ocurrido como sientes. ¿Y quién puede opinar sobre tu sentir si es auténtico?  

 

El otro día, me dijeron que si no servía para X…y tras romperme, me acordé del significado, las personas no sirven o no sirven, las personas son, no han de servir para nada en concreto a la otra persona.  ¿Soy frágil por ello? Vale…lo soy...y ¿ahora cómo se arregla? , algo que está roto, no absorbe ni disfruta de  la energía que hay alrededor de un modo sano, si no que todo lo que recibe, lo trastoca, pinta el azul, de negro. Cuando estás rota, no puedes asimilar lo que te rodea con naturalidad. ¿Y cómo pegamos la fisura entonces? Porque claro, la otra persona no comprende ese dolor, no puede hacerlo porque no eres tú, porque a él no le dolería, no ha caminado en tus mocasines.

 

El caso, es que, mientras intento arreglar este problemilla con la fragilidad, me rompo por asuntos o circunstancias que  igual a otros, les provocaría sólo un enfado, o ira, o una leve molestia por dentro. Y mañana no se acuerdan de ello. Y a mí, sin embargo, me duele infinitamente. Dice Puck que lo que hay que hacer es pensarlo y dirigir tus pensamientos hacia el positivismo, hacia aquellos  pensamientos que te permitan estar bien y comprender de donde proviene el dolor, y también comprender porqué la otra persona actuó de un modo u otro. Rastrear el dolor excesivo por algo…es un camino que está lleno de cristales rotos.

 

  No es válido pensar para curarse que el otro, no lo hizo con mala intención, que no hay ni un ápice de maldad, eso es lanzar el problema que tienes, fuera, excusando a otro, cuando hay que llegar a comprender el porqué de nuestra fragilidad, para que al menos, la próxima vez, una situación parecida no nos rompa.

 

 

 

 

 

 
 

Reflexiones varias..las de siempre...

Yo que aprendía volar, con cada vuelo
de profesores puros
en el bosque, en el mar, en las
quebradas,
de espaldas en la arena
o en los sueños.
me quedé aquí, amarrado
a las raíces,
a la madre magnética, a la tierra,
mintiéndome a mí mismo
y volando
solo dentro de mí,
solo y a oscuras

Neruda. El vuelo

Más o menos lo mismo que el lindo gatito hago yo…,hay problemas y en vez de enfrentarlos me subo esos mundos que me invento ( los mundos de yupi, dicen algunos) , ideo una realidad distinta a la que veo y me quedo a vivir en ella hasta que alguien, sin ninguna consideración por el equilibrio que  consigo tener en ese mundo, hace que me de cuenta de ello. Los golpes contra la realidad me dejan siempre sin respiración, y dañada durante semanas.

¿ Y cuándo aprenderé a vivir y a aceptar la realidad? Porque al fin y al cabo eso es lo único que me ocurre, no acepto las cosas tal y como son, les doy la espalda e intento vivir en otro lado, casi de  espalda al mundo….

 

Imagen autoliniers

La filosofía a seguir, como me escribe Puck en un comentario personal : “En la vida no hay que esperar a que pase la tormenta”, sino aprender a bailar con la lluvia”. Así que aunque no tenga voz, aunque de momento, el único aire que surco con mi vuelo exista sólo en mi imaginación, intentaré seguir cantando, con mi voz rota, volando , con mis alas rotas.

Imagen Autoliniers

 

Al fin y al cabo, los problemas nunca son tan grandes como nuestra imaginación los construye, agrandándolos con problemas inexistentes  y pensamientos obsesivos. Los miro desde abajo, bueno, otros los miran por mi, y son tan pequeños y con una solución tan sencilla, que casi me da vergüenza no afrontarlos. Pero una vez que me subo en ellos, que quiero hacerlo, el  vértigo y la angustia se apoderan de mi.

¿  De veras tenemos los cobardes derecho a vivir? ¿ hay alguna vacuna? : ¿ contra la vida o contra la valentía?

Imagen autoliniers

Y sin embargo recuerdo épocas en las que los demás admiraban mi falta de miedo al mundo, a lo que pudiera ocurrir.  No me resultaba difícil emprender un camino, pues nada de lo que ocurriera iba a ser tan doloroso como no emprenderlo. Sólo sacaba mi hatillo de trucos personales, mis ideas elaboradas con puntos de vista de la realidad que nadie más comprendía y  conseguía llevarlas a este. Ninguna realidad  conseguía ser más fuerte que yo….

 

 

 

 

El Camino

 

                                                AZUL

 

Mis manos crecían con música

Detrás de las flores

 

Pero ahora

Por qué te busco, noche

Por qué duermo con tus muertos

 

Ya estoy enferma, mi cuerpo tiembla, y se revela , mis huellas parecen los fantasmas de mis pisadas. Cuando empecé el viaje , éste me mostró el aroma de las  flores y los cantos de los pájaros, ahora me muestra sólo las espinas y los trinos han sido cambiados por los graznidos de aves de mal augurio. Estoy agotada, pero yo camino, temblorosa, dicen, hacia un abismo.

 

A veces, encuentro atisbos de exuberante vida, tramos en los que reposaría mi cabeza para vivir en el ensueño eternamente, pero mis fantasmas e incluso los fantasmas de otros, me empujan sin mi deseo  a dar un paso más, otro  que me expulsan de la calma, trayendo de nuevo el miedo.

 

Estoy en guerra conmigo, pensé que estaba en guerra con el mundo, ¿ sabes? Pero en realidad es siempre conmigo. Una lucha auto destructiva.

 

Mis pasos ya no lo son, sólo tropiezos encadenados, como anhelo caminar como antes, como si flotara y besara sonrisas. Echo de menos el Aire.

 

Recuerdo que en el pasado, cuando me asaltaban los fantasmas, solía vaciar mi mente de oscuridad y espectros, de ideas dañinas y opascas. Imaginaba mis manos pintadas de azul,  llenando mi mente de mares y cielos calmos. Hoy no puedo, no imagino ese azul, y cuándo consigo ver al menos un  azul pálido, las pinceladas sobre ellas son oscuras. Oscuridad sobre oscuridad.

 

Pero hay que caminar hasta que duela, verdad Go? Siempre así. Creo que hay algunas religiones que dicen que en el dolor está la salvación o que es necesario para alcanzar la perfección.  

 

Una vez más, os regalo sólo oscuridad, pero ya verás…, seguro que un día, nace de nuevo la poesía, quizá mañana mismo, cante a la vida y crea que el final del camino, realmente, no me lleve a un abismo. Una parte de mí, cree en la magia…, aún…

 

El texto es sólo el ahora, de estos días que tiemblo por culpa de mis fantasmas, la imagen, quizá sea mañana….Elimino la opción de comentarios en esta entrada, no podéis ayudarme más de lo que me ayudáis con vuestras palabras, n quiero cansaros..no...

 

http://ilovemuffin.deviantart.com/

 

Traición y fidelidad.

Traición: Técnicamente, es traición renegar con

dichos o acciones (sean éstas voluntarias o involuntarias),

un compromiso de lealtad hacia una idea,

asociación, o grupo de pertenencia.

 

Fidelidad: puede decir que la fidelidad es la capacidad

de no engañar, no traicionar a los demás.

 Es un valor moral que faculta al ser humano

para cumplir con los pactos y compromisos adquiridos.

Particularmente, en el contexto de la vida de pareja,

la fidelidad se refiere a una promesa,

explícita o implícita, de entregarse exclusivamente a la pareja.

 

A veces nos sentimos traicionados por otra persona, porque esperábamos algo de ella, algo que pensábamos que nos merecíamos y ese día nos damos cuenta de que no éramos merecedores. Otras veces, lo que ocurre, es que esperamos fidelidad de alguien que no nos ha prometido nada, que nada nos debe, por lo que no puede haber traición ninguna.

Viene a esto a que hace un par de meses, me sentí  traicionada por  alguien. Pedí algo, no muy lógico en la visión de la realidad habitual, cierto es, pero por otro lado, era tan básico, simple e inocuo,   que nunca supuse que fuera a ser traicionada. Hablando con otras personas, me he dado cuenta de que según algunas, efectivamente, tengo derecho a sentirme así. Desde el punto de vista de otras, no fui traicionada puesto que esta persona, no me debía ninguna fidelidad amistosa. Ahí entran otras cuestiones que ni te planteas: vale, esa persona….¿ a quién o qué es fiel? .Pregunta que hay que hacerse  antes de confiar, al menos eso es la primera enseñanza de lo ocurrido.

Esto me hace pensar que probablemente, yo estaba equivocada, que esa persona, realmente ni tenía la categoría personal ni había un nivel de confianza mutuo para que me debiera la más mínima fidelidad. Lo único que me hace pensar que pueda tener un mínimo de razón es su posterior comportamiento, excesivamente humilde de perrillo faldero. Digamos de todos modos que yo fue quien se equivocó, pues confié  en quien no debía.  Este es el pensamiento y el aprendizaje. Pero ¿qué ocurre con el sentimiento?: que va por su cuenta, ni más ni menos, aún cuando yo pueda reconocer mi equivocación conceptual , mi corazón no la perdona nunca, de hecho hoy no quiero que sepa de mi, ni mi color favorito.  Y no importa que fuera yo quién eligiera mal y además lo reconozca, ¿sabes? Al final, lo importante es cómo te sientes.

 

Pero resulta que hoy, en conversación con un amigo me cuenta que en realidad, uno es responsable de cómo se siente y como vive la mayoría de las situaciones. Pero claro, si mi pensamiento es racional y termina asumiendo su falta de tino al confiar, ¿ por qué no cambia mi sentir?. Pienso que , si yo terminara sintiendo de otro modo, estaría siendo infiel a mi misma, puesto que mi obrar hubiera sido el que  yo esperaba de esa persona, por eso, es posible que a pesar de mi fallo mental, no pueda sentir distinto.

Vaya rollo…pero es que …he adquirido la costumbre, de cuando tengo algo dentro que no cura, que aún duele , como esto que fue hace dos meses, he de escribirlo. Lo que ocurre, es que, en vez de aclararse las cosas, se complican creando nuevas preguntas, y además, mis palabras hacen trampa y se dirigen a lo que siento, y no a lo que pienso.

En fin.

 

Mendigando

No es excusa tener el alma harapienta para la mendicidad. Para el alma agujereada y maltratada con ignorancias y desprecios, debe ser recomendable un ejercicio diario, la recitación como un mantra de aquello que eres. Mírate al espejo, y penetra en tu pupila descifrando tu esencia. Entre los andrajos de tu alma, isla ignorada, moran tesoros no visibles para la mirada vulgar.

 

A veces vendrán mercenarios del amor, en búsqueda de algo de valor, y una vez obtenido dejarán tu alma, desalmada y dolorida. Pero ella posee la Fuente de la Vida, regenerándose aprenderá la lección y construirá nuevos tesoros ( quizá nuevos muros también) . Otros serán visitantes curiosos que ensuciarán la paz de la que disfrutas, e incluso vendrán otros mirándote con desprecio, te escupirán y se irán sin mirar la vista atrás.

 

Cuando mendigamos caricias el otro nos desprecia, como hay quien desprecia al mendigo hambriento de pan, le desprecian por su mirada lastimera que perdió el orgullo y el conocimiento de su valía. Su traje está ajado, pero entre los agujeros de su ropa aún se atisba parte de la esencia de lo que fue.

 

No mendiguemos caricias, aún cuando sepamos que es difícil vivir sin ellas, no pidamos a quién no tiene aquello que necesitamos. Hay que levantarse siempre, proveerse a sí mismo, cubrir los harapos con un manto de dignidad y de conciencia de tu valía.

 

Soy yo, soy mi esencia y mil mundos que nacen de ellas, innumerables matices de Aire, virtudes y defectos, la ira y la paz, el descontrol y la armonía… En mi esencia nace y muere el mundo,  y yo, yo permanezco., mirándola, observando como crece , como cae en errores…, pero es Ella…, soy Yo…

 

Y Ella, es suficiente…..

 

Me meceré

en la cuna

de mi propio abrazo,

y acariciaré mis cabellos,

No quiero manos

que hagan el amor,

como un trabajo….

 

 

Nacerá el océano,

Bajo mi lecho,

Y aprenderé de nuevo

El canto de  las sirenas.

 

Mi mundo

es creador

de magia

 

 

Imagen de July Macuada (gracias Alma)

Peticiones Imposibles

 

Hola..os dejo parte del capítulo X del El Principito, de Saint Exupéry. Me da pena haberlo recortado, pero así muestro lo que ronda mi cabeza en esos dias.

Pedir a alguien , casi de forma imperativa algo que no puede dar, por su condición psicológica o física, o moral, es absurdo y en demasiadas ocasiones en la vida nos encontramos con esta situación. No comprender que podemos pedir más que lo máximo que el otro puede dar, pero que está en su mano y en su voluntad, nos hace acumular miles de frustraciones, y además, hacemos que la otra persona, si desea dar realmente, llegue a sentirse un inútil, o herido por no saber llegar.

En este capítulo aprendí, al menos en teoría que no debo pedir más de lo que la otra persona pueda dar. A veces nos empeñamos, por ejemplo en ser amados como nosotros queremos ser amados, a nuestro modo, pero el otro no sabe o no llega. Otras veces nos piden comprensión en base a unos valores que por razones normalmente de nuestra educación y de nuestros procesos mentales, no podemos dar.

No hay maldad ni inutilidad en este caso. Debemos aprender a ser humildes en nuestras peticiones. Esa es una de las lecciones que he recordado estos días.

Fragmentos del Capítulo X de El Principito

“Porque el rey cuidaba especialmente que su autoridad fuera respetada. No toleraba la desobediencia. Era un monarca absoluto. Pero, como era muy bueno, impartía órdenes razonables.

"Si yo ordenara – decía habitualmente - si yo ordenara a un general convertirse en ave marina, y si el general no obedeciera, no sería la culpa del general. Sería mi culpa."

 

- Quisiera ver una puesta de sol... Tenga la bondad... Ordénele al sol ocultarse...

- Si ordenara a un general volar de una flor a otra como una mariposa, o escribir una tragedia, o convertirse en ave marina, y si el general no ejecutara la orden recibida, quién estaría en falta, él o yo ?

- Sería usted - dijo con firmeza el principito.

- Exacto. Debe exigirse de cada uno lo que cada uno puede dar - prosiguió el rey. - La autoridad se fundamenta en primer lugar en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, hará la revolución. Yo tengo el derecho de exigir obediencia porque mis órdenes son razonables.

- Y mi puesta de sol ? - recordó el principito, que nunca olvidaba una pregunta una vez que la había formulado.

- Tu puesta de sol, la tendrás. Yo la exigiré. Pero esperaré, con mi ciencia de gobernante, que las condiciones sean favorables.

- Cuándo será eso ? - se informó el principito.

- Hem! hem! – le respondió el rey, que consultó primero un gran calendario, - hem! hem! será a eso de... a eso de... será esta tarde a eso de las siete horas cuarenta ! Y ya verás